Usuarios de GLP deben dar un uso responsable y adecuado a las garrafas

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La Paz, 4 abr (AN-YPFB).- Bajo la política de otorgar seguridad a la población boliviana usuaria de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP), Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) exhorta a los consumidores, darle un uso responsable y adecuado a los cilindros de GLP.

La estatal petrolera recomienda que las familias bolivianas adquieran su garrafa de los camiones distribuidoras autorizadas y no así de re vendedores para evitar cualquier tipo de especulación.

En lo que se refiere al manipuleo de las garrafas, los distribuidores y la población en general, no deben golpear las garrafas entre sí, puesto que esta acción provocaría chispas, abolladuras en las garrafas, mismas que pueden ocasionar explosiones, malformaciones en las garrafas de GLP, restando la vida útil de las garrafas.

Del mismo modo, para evitar la compra de garrafas con menor peso, el comprador debe verificar que los envases, sin ninguna excepción, deben estar precintados, aspecto que garantiza que el producto no fue usado ni adulterado. En caso que no tenga el precinto de seguridad correspondiente, se debe pedir que se la cambien por una que sí tenga o, en su caso, hacer la denuncia respectiva a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

“Cada garrafa contiene un peso en producto GLP de 10 Kilogramos, es decir que el peso total de la garrafa es de aproximadamente 22 Kilogramos incluido el peso del envase. En caso de existir alguna diferencia de peso el usuario deberá denunciar el mismo a la ANH”, recomienda el Distrital Comercial de La Paz, Edwin Cruz.

Ya en las cocinas de cada familia, el usuario debe cambiar el regulador de presión y la manguera, que dependerá del uso que se le da a la misma; para esto es recomendable realizar una verificación de los mismos cada seis meses. Por el constante uso, ambos artefactos mencionados, pueden ocasionar pérdidas o fugas, mismos pudiendo provocar accidentes.

Una garrafa tiene una vida útil de diez años, luego de ese tiempo el envase debe pasar por un riguroso control en el que se verifica que no exista fugas, malformaciones en el envase, que resista la presión  a la cual se contiene el GLP en el envase y en caso de existir algún tipo de daño reparable se trabaja en ello en las plantas recalificadoras; de lo contrario, se deja la garrafa fuera de circulación. La norma NB 137001 establece los parámetros específicos para la clasificación de las garrafas y aquellas que no son clasificadas para la recalificación son aplastadas e inutilizadas.

LO QUE NO SE DEBE HACER

Las empresas distribuidoras encargadas de la venta de GLP deben manipular las garrafas con responsabilidad, evitando golpes, caídas, si las garrafas están almacenadas, el lugar debe estar ventilado, no exponer al sol.

Se conoce que algunos usuarios recurren a calentar las garrafas con velas o fuego directo, acciones que por ningún motivo deben efectuarse, porque pueden acarrear accidentes lamentables.

NUEVAS PLANTAS EN LA PAZ

Con la nueva Planta de Engarrafado de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y la Planta Recalificadora de Garrafas de Senkata, recientemente inauguradas en la ciudad de El Alto, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) incrementa sus volúmenes de despacho y asegura la provisión del energético a la población paceña. La Planta de Engarrafado de GLP Senkata envasará un total de 44.000 garrafas en una jornada normal de ocho horas de trabajo y la Planta de Recalificación de Garrafas producirá 35 garrafas/hr, haciendo un total de 280 garrafas en ocho horas, mismas que coadyuvarán en renovar en renovar el parque de garrafas del mercado interno.

Según el Distrital Comercial de La Paz, Edwin Cruz el proceso de engarrafado en cualquier planta del país de la estatal petrolera atraviesa por un proceso: el primer paso es la descarga de garrafas vacías y luego el purgado del condensado contenidos  en la garrafa, si corresponde se clasifica para la reparación o recalificación de los cilindros,  posteriormente se hace una inspección de garrafas, el cálculo de la tara de la garrafa y el envasado de GLP, luego  se verifica el peso de GLP,  las fugas, para taponarlas y finalmente precintar las válvulas de las mismas para despacharlas al mercado.